
El valle en el que está situado el avituallamiento de Les Chapieux es un pequeño tesoro natural, tan solo roto por la pista asfaltada que discurre por la margen izquierda del mismo, a un lado y a otro los interminables prados alpinos llegan desde lo profundo del valle hasta las mismísimas rocas que conforman las cimas que nos rodean, el silencio se impone, tan solo roto por el ruido del agua que corre por el riachuelo y los mugidos de las incontables vacas que pastan en los prados.
Al fondo, donde las cumbres conforman un bello circo glaciar, se adivina quienes fueron los artífices de este bello valle, magnificos ríos de hielo refugiados en las más altas cotas de esta zona de los Alpes.
Les Chapieux km.50 9:14:41 pos.1128
Llego con buenas piernas al control, como si hubiese salido desde el mismísimo Collado de Bonhomme, las piernas transmiten buenas vibraciones y me encuentro en perfecto estado para todo lo que hemos pasado en la primera noche, no tardo en avituallarme con lo habitual, aunque a estas horas de la mañana y con la rasca que hace se imponen dos tazones de caldo, un buen mini-bocata de fiambre, chocolate....y a seguir.
Tras el avituallamiento hay un control de material obligatorio, en mi caso me piden el teléfono móvil, visto bueno y a sacar las piernas a pasear...
Nada más salir veo a Albert, bien pertrechado, recién llegado desde Castellón para acompañarme hasta Courmayeur, su gesto es impagable (todavía me emociono al pensarlo) y su grata compañía conseguirá que este tramo de carrera se me pase en un plis-plas.
La zona resulta ser idílica, a pesar de que este tramo se realiza por asfalto hasta la Ville des Glaciers, vamos subiendo siempre por el margen izquierdo del valle siguiendo una pista asfaltada que permite correr en bastantes ocasiones y, cuando el cerebro y el desnivel se imponen, llevar un buen paso caminando a ritmo fuerte.
Tras pasar La Ville cruzamos el río y por una senda que tiene varios zigzags al principio y fuertes desniveles más adelante, nos dirigimos al Coll de la Seigne, frontera natural con Italia.
Los pocos rayos de sol que he visto al transitar el valle vuelven a desaparecer, se va nublando por momentos y al cabo de un rato nos sorprende una nieve granulada que dará paso en poco tiempo a unos grandes copos de nieve.
Las fotos de Albert son buena muestra del momento....
.....y este video de Angel Calle no desmerece
Voy tirando fuerte pero sin trotar, el paso es muy bueno y a pesar del mal tiempo voy ganando posiciones, me encuentro pletórico y ni la nieve ni el mal tiempo al pasar por el Coll de la Seigne parecen afectarme, además, la charla con Albert, mientras vamos devorando kilómetros y sendas, consigue evadirme del esfuerzo.
Col de la Seigne km.60 11:33:44 pos.980
Iniciamos el descenso muy fuerte, tratando de huir del mal tiempo que hay en La Seigne, a los pocos kilómetros, llegando al refugio Elisabetta, las nubes comienzan a dar paso al sol.
El espectáculo natural es brutal, de los que te llenan los ojos por su inmensidad y su belleza, los glaciares de la cara sur del Macizo del Mont Blanc se descuelgan a nuestra izquierda dejándose caer sobre la llanura del Lac Combal, se impone parar y hacer las foticos de rigor.
Lac Combal km.65 12:18:54 pos.961
Al llegar al avituallamiento del Lac Combal el sol manda y comienza a calentar, aunque la temperatura no debe sobrepasar todavía los 10º, me avituallo rápidamente, Albert también consigue saborear el buen caldo de los avituallamientos y xino-xano vamos bordeando el Lac Combal.
No paro de girar la mirada a la izquierda, donde el Glaciar de Lex Blanche y más adelante el de Miage conforman un paisaje de ensueño.
Aunque este momento de relax por la pequeña llanura del Combal va a durar poco ya que iniciamos la corta pero exigente subida a la Arete du Mont Favre, último escollo antes de llegar a Courmayeur.....o eso pensaba yo, que no tenía el gusto de haber hablado cara a cara con el descenso a Courmayeur.
Voy subiendo mejor que nunca, marcándome un ritmo muy bueno sin llegar a trotar en las subidas pero que consigue que avance muchos metros, al poco suena el teléfono de Albert, son Juan Carlos y Julia ( otros a los que tengo mucho que agradecer de este UTMB) que le comentan a Albert que vamos muy rápido, ese comentario me da un poco de yu-yu, pues comprendo que lo que quiere decir (entre líneas Y acertadamente) es que voy demasiado rápido y que luego lo puedo pagar, pero en esos momentos no tengo ninguna sensación de forzar el ritmo, es más, no dudamos en parar en varios lugares para hacernos fotos tranquilamente y disfrutar del entorno como se merece, eso sí, a pesar de esos parones, vamos ganando muchas posiciones de un control a otro, luego algo de razón deben de llevar los Kiyos.
Arete du Mont Favre km.69 13:25:57 pos.879
En la Arete du Mont Favre, el paisaje es tremendo, literalmente boquiabierto observo a mi izquierda el glaciar du Miage, colgado desde la mismísima cima del Mont Blanc y , delante de nosotros, desde nuestra privilegiada atalaya a 2.435 metros, todo el Val Ferret, cerrado a lo lejos por el Col Ferret, objetivo a tratar de pasar antes de que anochezca. Val Ferret y Grand Col Ferret al fondo
El descenso hasta Col Checrouit, donde hay un avituallamiento, es una sucesión de buena senda para bajar y buenas fotos que realizar, seguimos avanzando a un ritmo la mar de alegre y llegamos muy bien a la atalaya sobre Courmayeur. Col Checrouit Km.73 14:07:39 pos.865
Rápido avituallamiento y a seguir, que el avituallamiento fuerte y en condiciones lo quiero realizar 5 kilómetros más adelante, cuando lleguemos a la bella localidad italiana de Courmayeur.
Este descenso va a resultar ser tremendo, en apenas 3 kilómetros salvaremos 700 de desnivel, con grandes escalones y un terreno que conseguirá que por primera vez en la prueba note algo de desgaste en mis fuerzas y en mis piernas, concretamente en mis pies.
Al finalizar el vertiginoso descenso noto que se están formando ampollas en la planta de mis pies, no parece serio aunque consigue que suene la primera alarma en mi coco, ya solo quedan unos cientos metros y decido que ya pararé para ver mis pies en el polideportivo de Courmayeur, la otra mala noticia del momento es que Juan Carlos, Julia y Laura no van a llegar a tiempo al avituallamiento debido a un gran atasco en el túnel del Mont Blanc, y ellos llevan toda la ropa y el material para afrontar el segundo día del UTMB, esto actúa como una pequeña carga minada en las hasta ahora intactos ánimos y por unos momentos tengo un pequeño bajón que dura poco al recibir los ánimos de la gente en Courmayeur, donde el ambientazo es espectacular.
......y aqui estamos, Albert y servidor en Courmayeur, tras haber disfrutado de una zona del UTMB brutal, por compañia,entorno y sensaciones en carrera, todavía voy muy bien, pero ya comienzo a sufrir los primeros envites del desgaste que supone afrontar una prueba de las dimensiones del UTMB. ......